Su función principal es eliminar la grasa localizada, destruyendo los adipocitos, la grasa y sin necesidad de pasar por el quirófano. Es un método seguro aplicado por médicos especialistas y con resultados altamente satisfactorios.
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Aqualix es una solución acuosa con base gelatinosa, biocompatible ya que es el ácido desoxicólico que se encuentra presente en la bilis humana y es totalmente reabsorbible. Su principal función es la eliminación de la grasa localizada destruyendo los adipocitos y todo esto sin necesidad de pasar por el quirófano.
No es un tratamiento de adelgazamiento que luche contra el sobrepeso o la obesidad, está especialmente indicado para eliminar los acumulos de grasa.
Las zonas más comunes son el abdomen, caderas , muslo, rodillas y brazos.
El producto se infiltra con una aguja extra fina y a través de un único pinchazo directamente en el tejido adiposo (técnica llamada intra- lipoterapia), licua el adipocito para que los lípidos se eliminen de forma natural a través del sistema linfático.
Para lograr unos resultados satisfactorios, y siempre dependiendo de cada persona y de la recomendación del médico, serán necesarias al menos 3 sesiones con 3-4 semanas de intervalo entre sesiones.
Los resultados se empiezan a apreciar desde la primera sesión.
La sesión dura aproximadamente 30 minutos.
Su aplicación es ambulatoria y no necesita anestesia.
Una vez finalizado el tratamiento pueden aparecer un pequeño enrojecimiento y algún hematoma en la zona que desaparecerá en unos días.
También puede tener sensación de pico o una pequeña molestia que remitirá pasados unos días.
Se recomienda realizarse un pequeño masaje en la zona para mejorar los resultados.
Está contraindicado en caso de embarazo o lactancia, enfermedades Infecciosas Aguda o Crónica y en patologías graves como Cardiopatía, Nefropatía, Hepatopatía y Diabetes.
Tampoco debe ser usado en pacientes con historias clínicas de reacciones alérgicas o anafilácticas.
Si se desea realizar un tratamiento de radiofrecuencia, deberá esperar al menos 3 meses desde la aplicación.
Al igual que en todos los procedimientos que comportan inyecciones percutáneas, el riesgo de infección existe si en la zona anatómica de inyección hay un proceso inflamatorio o infeccioso o si la zona no se ha desinfectado correctamente antes del procedimiento.
En pacientes con trastornos hemorrágicos y/o de coagulación y aquellos sometidos a terapia anticoagulante, el producto debe ser utilizado con precaución ya que es más probable que aparezca alguna hemorragia o equimosis localizadas.
Después de la inyección es posible que aparezca una reacción edematosa, pequeños hematomas superficiales o eritema cutáneo de leve a moderado. Estas reacciones se consideran normales en este tipo de tratamiento y se resuelven completamente en pocos días.
A pesar de que en general la aplicación de Aqualix se tolera bien, no se puede excluir la posibilidad de que aparezca dolor transitorio después de su inyección.